El atardecer del martes 09 de julio del 2002 reunía todas las condiciones para presagiar una noche tranquila en la BACOM (Base Aérea Comalapa); después de realizar las labores normales que exige el servicio, me encontraba a eso de las 2100 horas en la sala de estudio preparando la misión de vuelo del día siguiente, […]
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La caída del Centella.
