Encuentro en MSSS.

El pasado sábado 15 de enero, tuvo lugar una singular reunión la cual contó con la participación de varios miembros de Flotilla-Aérea (10 en total); Dicha actividad fue posible gracias a la iniciativa surgida el pasado 29 de diciembre (en la reunión de fin de año).  El punto de encuentro escogido fue el sector “Eco” (lado civil) del Aeropuerto Internacional de Ilopango; para ser específico, en el gramal frente a la rampa de HELICA, bajo las alas de una aeronave que surcó por primera vez los cielos hace casi 70 años: El C-47 de Don Eduardo Poma.

Eran las 1000 horas cuando uno a uno comenzaron a llegar aquellos miembros, cuyo horario de trabajo y compromisos personales les permitieron tener libre la mañana del sábado.  Se me hace necesario mencionar que tuvimos la oportunidad de conocer al elemento mas joven de la comunidad de flotilleros, quien a pesar de su corta edad, es impresionante su interés y conocimiento sobre aviación.

Tras una brevísima espera, arribó a la acogedora sombra del C-47 Don Eduardo Poma, quien fungiría toda la mañana como nuestro anfitrión. Después de un cálido saludo de bienvenida, inició nuestro recorrido a las instalaciones y aeronaves de Don Eduardo. Por lo que a  continuación se expone una breve reseña de nuestra visita:

1.-    C-47A-DK.

La historia de esta aeronave comienza a principio de la década de los 40´s. Inicialmente concebido como un DC-3, serie Nº 42-92615, c/n 12393, fue reacondicionado a C-47A en Canadá en el año de 1949.  Voló por muchos años para la Real Fuerza Aérea Canadiense.  Según nos comentó Don Eduardo, la historia de esta aeronave se vuelve algo confusa, al ser adquirido por Aviateca en la década de los 80´s y ser operado con la matrícula TG-AMA.  Dicha confusión estriba en el hecho que Aviateca operó otro C-47 con la misma matrícula, hasta se destruyó en un accidente en una pista del Tikal, en 1975.

Años después esta aeronave fue adquirida por la línea aérea TAES (Transportes aéreos de El Salvador), operando con la matrícula YS-53C “Pluto”, hasta su desaparición.  Finalmente fue adquirida por Don Eduardo en 1998 y es desde esa fecha que se encuentra en proceso de restauración. Como dato curioso, uno de los miembros de Flotilla-Aérea y visitante de ese día, tuvo la oportunidad de trabajar directamente en el proceso de restauración hace un par de años.

Una vez terminado, esta aeronave lucirá un esquema del cual ni su propietario ni el personal de mantenimiento quisieron adelantar; asimismo su interior estará adecuado en una configuración VIP y su cabina de mando incluirá tanto instrumentos análogos como digitales.

Esperamos pronto el progreso de los trabajos en esta emblemática aeronave y poder contemplar nuevamente sus clásicas líneas surcando el cielo salvadoreño.

2.-    Fouga Magister.

El CM-170 matrícula YS-398P “Experimental”, c/n 398 fue adquirido en 1996, aunque el gusto por esta aeronave no comienza ahí.  Nos comentó su propietario que fue en el año de 1985 cuando tuvo la oportunidad de volar por primera vez en un “Magister”, pero fue casi una década después donde que se dieron las condiciones para adquirirlo.  Al tener la oportunidad de escoger entre dos aeronaves que estaban a la venta, envió a un técnico especialista y a un piloto, para determinar cuál aeronave presentaba las mejores condiciones para ponerlo nuevamente a volar, el 398 con sus dos motores Marboré II (de 800 libras de empuje) fue el elegido.  Luego de un par de meses de trabajo, que incluyó el reacondicionamiento de la cabina con equipo moderno, la aeronave fue traída volando por él, junto a un instructor  norteamericano.

Poco a poco fue conociendo la aeronave hasta perfeccionar su rutina acrobática, a tal grado de ser, junto al Cap. Dárdano, los únicos pilotos civiles latinoamericanos invitados a participar en Shows Aéreos en el territorio de los Estados Unidos de América.

Una anécdota muy curiosa que nos contó Don Eduardo, a parte de la de un fuego eléctrico en vuelo, relata que durante un ensayo el viernes previo al Show Aéreo Ilopango 97, el canopy de la cabina trasera se abrió y se separó de la aeronave mientras ejecutaba maniobras acrobáticas; Dicho incidente ocurrió cuando practicaba su rutina sobre el área general del autódromo El Jabalí.  Al aterrizar, solicitó apoyo a la FAS, el cual consistía en el préstamo de un canopy trasero para poder participar en el Show;  Mas tarde viajó al sector de El Jabalí para ofrecer una recompensa a quién encontrara y le devolviera el componente perdido, con tan buena suerte, que en menos de una semana le fue devuelta la pieza faltante.  El YS-398P guarda en su historial, la participación en Shows Aéreos en toda el área Centroamericana y los Estados Unidos, asimismo lo podremos apreciar surcando los cielos nacionales el próximo 29 y 30 de enero.

3.-    Piper L-4 “Grasshoper” (Saltamontes).

Esta aeronave es la variante militar del Piper J-3 “Cub”; denominado L-4 desde 1942, tuvieron un amplio uso durante la II Guerra Mundial y la Guerra de Corea, como aeronaves de reconocimiento, transporte de suministros y evacuación médica.

El L-4J matrícula N-2887Y, Nº de serie 44-80297, ha sido recientemente adquirido por Don Eduardo.  A simple vista se puede notar que la belleza de esta aeronave radica en su sencillez.  Cuando se vuela solo, el piloto debe utilizar el asiento trasero para que el centro de gravedad no afecte el desarrollo del vuelo.

Entre las características que mas nos llamaron la atención, fue su velocidad crucero, de tan solo 65 nudos, asimismo su bajo consumo de combustible: tan solo 4 galones por hora.

Esta aeronave, junto a su singular “nose art” podrá ser apreciada en exposición estática y probablemente en vuelo el próximo 29 y 30 de enero.

Pasado el medio día, nuestra visita finalizó, ya que nuestro anfitrión tuvo que atender asuntos relacionados con la organización del Show Aéreo Ilopango 2011; A pesar de esto, el encuentro llenó todas nuestras expectativas.  En nombre de todos lo miembros de Flotilla-Aérea, queremos agradecer la atención prestada por Don Eduardo  y por todo su personal colaborador quienes amablemente abrieron las puertas y nos mostraron sus instalaciones, utilizando parte de su tiempo de fin de semana en compartir con nosotros una pequeña porción de su conocimiento y experiencias que desde hace mucho, forman parte de la historia y patrimonio de nuestra Aviación Nacional… Gracias nuevamente y hasta la próxima._

Mario A.